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“Dios me dijo que no era la hora de partir”

DÍAS DE LUCHA. Julio García, exCienciano, habla de su dura recuperación tras el accidente automovilístico que casi le cuesta la vida.

(Cortesía Julio García)
(Cortesía Julio García)

Carlos Lara Porras
clara@peru21.com

Lo veo y mis recuerdos viajan en el tiempo tan rápido como lo hacían sus remates de zurda. Julio García, el ‘10’ de Cienciano, el creativo de los tiros libres imparables, reapareció esta semana durante las celebraciones por el décimo aniversario de la Copa Sudamericana del ‘Papá’. A los 32 años, el ‘Pincel’ batalla en una silla de ruedas a causa del terrible accidente que sufrió el 1 de febrero de 2013. Pero no está solo, somos su equipo de apoyo.

¿Cómo va la recuperación?
Bien, gracias a Dios. Sufro complicaciones a raíz del accidente, pero mi evolución ha sido muy buena y eso me da confianza. Dios me dijo que aún no era la hora de partir, tenía que estar con mis hijos y verlos crecer.

Vas a superar este partido…
Sí, te agradezco las palabras. Esto es lo que me toca ahora y trato de afrontarlo de la mejor manera. Hay que olvidarse del ‘pobrecito, no puede caminar’. Esto lo veo como una prueba

¿Cuántas horas al día le dedicas a tus terapias?
Mínimo dos horas, a veces cuatro. La disciplina del deporte me ayuda bastante. Uno está acostumbrado a las lesiones y tiene que ser paciente.

Los doctores decían que tu condición de deportista ayudó mucho en tu recuperación.
Claro, con decirte que pude haber quedado cuadrapléjico, pero gracias a Dios no se dio. Tengo problemas en la parte inferior, no tengo movilidad ni control, aunque apunto a mejorar poco a poco y caminar.

¿Qué causó el accidente?
Salí con un amigo a comprar comida y se me dio la locura de acelerar. Estaba en una zona complicada y perdí el control del auto. No estaba ebrio ni con mujeres, como se dijo. Fue un momento de estupidez que llegó a costarme esto.

¿Cuál fue tu reacción cuando despertaste en el hospital?
Desperté a los 15 o 20 días. No era consciente de nada por los medicamentos. Recién me di cuenta de todo al mes del accidente, cuando vi a mi esposa, a mis padres y a mi hermano Carlos. A mi hija recién pude verla dos meses después.

El ‘Sí se puede’ te hizo fuerte.
Con Dios siempre se pueden lograr las cosas. Cuando estaba en la clínica y ya tenía un poco de conciencia, me decía: ‘No puedo irme sin conocer a mi hijo’. Mi esposa estaba embarazada de Gabriel. Ellos eran y son mi fuerza. Sé que tarde o temprano me voy a recuperar.

¿Cómo pasas tus ratos libres?
Reviso Internet y voy a tratar de retomar la lectura. Ahora veo más fútbol que cuando jugaba, en especial del torneo local, estoy al tanto de todo.

¿Podrías ser comentarista?
No depende de mí, pero disfruto analizando los partidos. Siento que le pegué a la pelota con cariño, ese es mi consuelo.

DATOS

- Julio García dejó de jugar profesionalmente en diciembre del 2012. “Lo dejé luego de haber ayudado a que Cienciano se mantuviera en primera. Terminó mi contrato y me fui del Cusco”, cuenta García.

- El piurano se inició en Alianza en 1999. También pasó por Aurich, Unión Minas, Monarcas Morelia (México), Limassol (Chipre) y Paralimni (Chipre).


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