20.MAY Lunes, 2024
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"No me molesta hacer covers de nuestra música"

“De Perú nos gusta su buena onda. Por eso, empezamos la gira de Tic Tac, nuestro último CD, allí”, nos dice Marciano Cantero, líder de los Enanitos Verdes.

Foto: Difusión.
Foto: Difusión.

Marciano Cantero,Músico
Autor: Gonzalo Pajares.
gpajares@peru21.com

Enanitos Verdes llega a Lima a presentar Tic Tac, su último disco. El concierto será este viernes 30 de abril en Embarcadero de Barranco. Antes, estarán en Cusco (26 de abril) y Trujillo (27). Entradas: Teleticket. Conversamos con Marciano Cantero, líder de la banda.

Eres de Mendoza, una ciudad vinera. ¿Es una ciudad rockera?
Viví allí 26 años. Siempre fue una ciudad bastante conservadora, y ese conservadurismo también se aplicaba a la música. Sin embargo, me gustó explorar más allá de lo que tenía a la mano, de lo que sonaba en la radio. Y, claro, como a muchos, escuchar a los Beatles me transformó. Y sentí lo mismo al oír a Luis Alberto Spinetta, quien era nuestro Frank Zappa.

Beatles, Spinetta, Zappa, ¿quién más?
Vox Dei, León Gieco, Charlie García. Recuerdo que, cuando tenía 15 años, Charlie García fue a Mendoza a promocionar sus discos. Lo vi un par de veces, en lugares muy pequeños, donde tocaba el piano para unas 15 personas (ríe). Fue maravilloso.

Tu personalidad es diversa…
Así como he estado enganchado con la música, también lo he estado con las cosas técnicas, manuales, con el “hazlo por ti mismo”. De allí viene mi pasión por el aeromodelismo. Siempre he vivido una dualidad: hacer música como ejecutante y estar metido en la producción. Por ejemplo, le hice sonido a bandas de tango, a ejecutantes dePiazzolla… y de todos aprendí; tomé esto como lecciones de vida.

Enanitos se forma en 1979…
Conocí a Felipe Staiti (otro de los fundadores de Enanitos Verdes), a quien le gustaba más el rock duro, las bandas de hard rock. Nos reunimos y armamos Enanitos. Recuerdo que nos gustaba Grand Funk, un power trío estupendo. Y ya que mencionaste a Mendoza, te diré que nosotros hicimos camino al andar: tocábamos donde podíamos, en pueblitos, y, así, tocando, encontramos nuestro sonido. Este es mi consejo para los jóvenes músicos: toquen donde puedan, así irán forjando su carrera, haciendo fértil la tierra.

Calamaro también ha sido importante para Enanitos…
Sí. A Calamaro lo conocí mucho antes de trabajar juntos. Cuando estábamos por grabar Contrarreloj decidimos buscar un productor y apareció el nombre de Calamaro. Desde siempre supe, por la calidad de Andrés, que íbamos a sacar un disco estupendo. Calamaro es un músico integral, lleno de ideas geniales; nos daba luz en medio de la tormenta, la palabra justa. Es un músico grosso y, además, gran multiinstrumentista: guitarrista, bajista, pianista.

¿Enanitos siempre buscó el éxito comercial?
(Ríe). No fue así. Si existiera la fórmula para hacer hits o sonar en la radio, la usaría (ríe). Es más, siempre me pregunté cuál era la fórmula para hacerlos (ríe). Sin duda, hemos sido muy afortunados. Y si algo le ha dado permanencia a Enanitos… es la honestidad. Todas nuestras canciones dicen algo, buscan una reacción en el oyente, por eso, las trabajamos muy duro. Por eso, antes que hacer hits buscamos hacer postres a punto de caramelo, pasteles perfectos, siempre con su cereza al final.

¿Pop o rock?
No tenemos prejuicios, por eso, en todos nuestros discos, hemos pasado por diferentes estilos: rock duro, baladas, canciones pop. Y quienes nos han visto en vivo saben que tenemos un sonido muy potente. Por eso, si hablamos de Tic Tac, nuestro último disco, yo diría, simplemente, que allí están los Enanitos Verdes.

¿Cómo han hecho para permanecer más de 30 años juntos?
Nunca pasó tan malo en la banda como para decidir separarnos. Solo hemos parado dos veces: a fines de los 80, cuando tuvimos un accidente en la ruta, quedamos un tanto movidos, y decidimos no tocar por un tiempo, algo muy lógico. Luego, porque paramos un año porque tuve un problema en el hombro… justamente por llevar 30 años tocando el bajo (ríe). En este tiempo me di cuenta lo importante que es para mí hacer música. Esté o no en gira o preparando un disco, toco unas seis horas al día. Claro, ahora mi bajo es más liviano y, mira, qué casualidad, me construí uno con madera peruana.

¿No sienten que han terminado convirtiéndose en una banda que hace covers de sí misma?
La verdad, esto no me molesta: disfrutamos haciendo covers de nuestra propia música. Además, siempre las estamos transformando, cambiándoles los arreglos. Y cómo no tocarlas si la gente las pide. Claro, lo más bonito es presentar nuestro nuevo trabajo, porque hacer canciones nuevas es la razón, la excusa, para seguir adelante.

¿Tus canciones favoritas de Enanitos… son las que la gente pide?
No, yo tengo algunas que la gente no pide jamás. Antes esto me preocupaba, pero ya no: los discos están allí, que la gente los escuche o no escapa de mi control.

AUTOFICHA

- Acabo de tocar en la Fiesta de la Vendimia, en Mendoza, ciudad donde nací y se formó Enanitos Verdes. Compartimos escenario con Fito Páez y Charlie García.

- Estoy fascinado por haber viajado por las “venas abiertas de América Latina”, y por conocer tanta gente. Solo he vivido cosas fantásticas.

- Bebo una copa de vino al día, es bueno para la salud. Y aunque no pase mucho tiempo visitando bodegas, tengo vínculos con ellas: un sobrino mío es enólogo.


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