20.JUN Jueves, 2024
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“Si el proyecto es bueno, hay que arriesgar sin miedo”

Una refrescante propuesta apareció en el mercado. Cindy Chávez convirtió la raspadilla en algo nuevo y divertido.

US$20 fue la inversión inicial del proyecto, que lleva 18 meses en el mercado. (David Vexelman)
US$20 fue la inversión inicial del proyecto, que lleva 18 meses en el mercado. (David Vexelman)

Ella tiene 30 años y un sueño hecho realidad. Ella tiene aquel ‘bichito’ que caracteriza a los emprendedores peruanos: las ganas de tener algo propio.

Cindy Chávez Zapata afirma que si el proyecto es bueno no hay que tener miedo, hay que arriesgar. Nos cuenta su secreto: tener un grupo humano calificado que trabaje bien. “Nunca hay que decir no puedo hacerlo o está puerta no tocaré. No es difícil emprender”, asegura.

Ella logró un nuevo concepto para un producto tradicional: la raspadilla.

“Hace un año y medio, mi hermano Rodolfo y yo observamos el negocio ambulante de raspadillas, recordamos los reparos de mi mamá cuando éramos niños. Ella temía que nos enfermáramos”, señala.

Cindy, que estudió Comunicación Social, rápidamente identificó que ese sería su negocio. Decidió ofrecer un valor agregado, que se tradujo en insumos de excelente calidad y variedad de sabores. Así nació Wuju Shave Ice and Fruits.

EL CIELO ES EL LÍMITE
Al abanico de los sabores clásicos añadió otros 20 que permiten combinaciones casi infinitas. Atrae a sus clientes con toppings de fruta fresca (fresa, uvas y sandía) o con golosinas (chocolates, lentejitas y gomitas).

Pero, como los emprendedores tienen esa exitosa manía de no poder quedarse quietos, Cindy siguió creando. Unió el hielo con el ‘combinadito’ de mazamorra y arroz con leche y, también, con la selva negra. Se le ocurrió coronar el raspado de hielo con aperitivos como pisco sour, sangría y daikiri.

“Lo más bonito de este trabajo es que te dan ganas de seguir creando y, cuando ves que a la gente le gusta, la satisfacción es inmensa”, cuenta.

Cindy pudo haberse quedado trabajando en un banco cuando tenía 18 años o pudo seguir siendo fotógrafa en un diario local (tenía 23 en esa época), pero decidió buscar algo propio. En un año y medio ha logrado franquiciar Wuju, y ahora cobra canon y regalías a otros emprendedores que, como ella, hacen su sueño realidad.

DATOS

- Más productos. En invierno ofrecen novedosas variedades de chocolate caliente y café.

- Expansión. Tienen franquicias en Piura, Trujillo e Ica.

- Facebook. Es Wuju! Shave Ice & Fruits.


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