17.JUL Miércoles, 2024
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"La felicidad, la dicha, puede ser permanente"

“Se nos empuja a evolucionar pero nuestra esencia verdadera es retornar a nuestro amor interior”, nos dice Isha, gurú espiritual que estuvo en Lima.

Foto: Difusión.
Foto: Difusión.

Isha,Líder espiritual
Autor: Gonzalo Pajares.
gpajares@peru21.com

Isha es una maestra espiritual –por eso ha sido llamada ‘la nueva Deepak Chopra–. Viaja por el todo el mundo llevando un mensaje de armonía y dicha permanente. Es autora de libros como Vivir para volar y El amor sobre todas las cosas (ambos editados por Aguilar). Hace unos días estuvo de visita en Lima hablando de su sistema espiritual. En esta conversación encontrará algunos tips.

Nació en Australia pero vive en Uruguay, ¿por qué?
Para mí, los latinoamericanos son naturalmente espirituales, fuertes y sensibles, tienen el corazón abierto y cuentan con un catolicismo muy fuerte, por eso, mi sistema es absolutamente congruente con su manera de ser, pues promuevo la armonía.

Creció con padres adoptivos. ¿Cuánto determinó esto su vida?
Todos vivimos alguna circunstancia que nos aleja del amor interior. En mi caso, fue saber que era adoptada. Vengo de una familia progresista, libre y amorosa, pero cuando mi madre me dijo que era adoptada me dejó en shock. Yo solo tenía cuatro años y, en ese momento, mi inocencia desapareció, empecé a sentir que no merecía el amor, es más, no confiaba en él. Lo paradójico es que empecé a ser consciente de esta circunstancia 38 años después y, felizmente, ya superé este momento.

Si la hubiese conocido cuando usted tenía 15 años y le hubiese preguntado “¿qué quieres ser de grande?”, ¿qué hubiera respondido?
Cuando tenía 14 años quería ser la primera ministra de Australia, porque desde ese cargo podía arreglar todos los problemas del mundo. No entendía los prejuicios raciales, la injusticia, las guerras, y, por ello, quería darle paz al mundo. Luego, cuando tuve 15 años decidí que estos ideales no pertenecían al mundo real y, por eso, fui en la dirección opuesta.

Perdió a su familia, ¿no?
Sí, pero la vida es así. Esta circunstancia me obligó a crecer muy rápido, pero hay gente que ha vivido cosas peores. Se nos empuja a evolucionar pero nuestra esencia verdadera es retornar a nuestro amor interior. No debemos sentirnos víctimas de la creación: hay que transformar lo negativo en algo que nos dé grandeza, pues muchas veces los grandes espíritus son aquellos que recibieron los golpes más fuertes.

¿Cuán racional es el ‘sistema’ Isha?
Desde el punto racional, una vez que uno cambia su conexión con las cosas, todo empieza a tener sentido porque al principio estamos tan habituados a lo que hacemos, tan encerrados en lo que yo llamo la ‘matrix del intelecto’, que ni siquiera sabemos lo que hacemos. Estamos llenos de comportamientos destructivos, y, lo peor, vamos hacia ellos y, luego, cuando somos conscientes de que somos víctimas y que no experimentamos todo el tiempo la felicidad, comenzamos a recapacitar. Esto implica y proceso de limpieza que exige conectarse con nuestro ser interior y, lo más importante, estar bien en cada momento.

¿Tenemos una vocación por la autodestrucción?
La razón de esta autodestrucción es que no nos amamos. Esto les pasa incluso las personas que supuestamente lo tienen todo. Además, nos gusta juzgarnos muy duramente. Como nos sentimos inseguros, estamos obsesionados por la aprobación de la gente, queremos que ella nos dé la razón. Por eso, yo promuevo el conocimiento interno, porque así ya no se hace necesaria esta aprobación.

¿Pero acaso no es importante el otro?
Sí, pero primero uno debe encontrar el amor en sí mismo y, luego, darlo a los demás. Yo siempre dudaba de mí a pesar de ser una mujer poderosa y exitosa. Siempre estaba preocupada por la aprobación de los demás. Hoy no es que no me importe si la gente me ama, pero primero me quiero yo.

¿La felicidad puede ser permanente?
Sí, pero prefiero hablar de dicha antes que de felicidad. La dicha es una experiencia interior y, cuando es alcanzada, hay que llevarla hacia el mundo. El problema es que siempre demandamos que el mundo exterior nos haga felices: los hijos, la pareja, los políticos… hasta el clima (ríe).

Esto nos lleva a otra vez a su sistema…
Sí. Doy información sobre cómo romper con la conciencia de víctima. En mi libro Vivir para volar esto es muy claro, pues promuevo el amor consciente, una experiencia de paz y dicha interior permanente. Mi sistema es simple, práctico, para gente moderna y universal.

Pero hoy hay muchas guerras…
Es que pasa lo de siempre: el hombre no se ama a sí mismo y, por eso, siente la necesidad de controlarlo todo, de demostrar que él tiene la razón y no el otro y que hay que destruir todo lo que entre en conflicto con su visión del mundo. En todas las religiones Dios es amor, ¿no?, pero todos creemos que el nuestro es el verdadero, lo que es una locura.

AUTOFICHA

- Los peruanos están abiertos espiritualmente. Mi mensaje no es místico, es de búsqueda de plenitud interior. Con ella ejercemos nuestras responsabilidades.

- Yo soy muy ‘cool’ (ríe), pero nada superficial. Mi sistema es para la humanidad, porque la paz mundial es responsabilidad de todos.

- Vivo en comunidad con unas 30 personas. Ella es mi familia ampliada pues algunos están allí con sus hijos y con sus nietos. Además, me encantan los animales.


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