La Policía de Holanda acusó de homicidio a tres futbolistas adolescentes, de entre 15 y 16 años, por la muerte a golpes de un juez de línea durante un partido el último sábado en la localidad de Almere, cercana a Ámsterdam, entre el equipo local juvenil, Buitenboys, y sus rivales, Nieuw Sloten.