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Con cena de gala se inician festejos por boda real

Viernes 21 de mayo del 2004 | 12:00

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Madrid, 21 may (dpa) - Con una cena de gala en el Palacio de El Pardo, en las afueras de Madrid, comenzaron las celebraciones oficiales de cara a la boda de este sábado entre el príncipe heredero español, Felipe de Borbón, y la periodista Letizia Ortiz.

Fueron invitados a la cena las familias de los contrayentes, los miembros de las diversas casas reales que viajaron especialmente a la capital española para la ocasión, así como jefes de Estado y gobierno de todo el mundo.


Los alrededor de 350 invitados fueron recibidos por el rey Juan Carlos y la reina Sofía, quienes ofrecieron primero un aperitivo en el patio de las Austrias, así como por Felipe, Letizia y los padres de la novia.


El monarca saludó de una manera especialmente afectuosa a los abuelos de su futura nuera, cuyo abuelo materno es republicano.


El menú de la cena, servida en el patio de los Borbones, incluyó algunos de los platos más tradicionales de la cocina española, así como varias exquisiteces vanguardistas a cargo del chef catalán Ferran Adria. Tal como habían pronosticado los meteorólogos, llovió.


La novia lució un vestido del diseñador español Lorenzo Caprile realizado en shantung de seda natural de color platino y encaje de chantilly, completamente rebordado a mano con pedrería y canutillos de cristal tornasolado.


El vestido fue diseñado especialmente para que la futura princesa de Asturias luciera los pendientes y el colgante de zafiros, perlas y brillantes engarzados en platino que los reyes le regalaron el día de su petición de mano.


Casi simultáneamente, unos 800 manifestantes antimonárquicos protestaron en el centro de Madrid contra la boda. La colorida marcha incluyó carteles con consignas como "Viva la República". La manifestación había sido convocada por el Movimiento Popular Contra la Boda Real, formado por varias agrupaciones de izquierda.


La cena de gala fue la única celebración previa al casamiento. Otros festejos planeados anteriormente fueron cancelados a raíz de los atentados contra los ferrocarriles en Madrid el 11 de marzo pasado, que dejaron un saldo de 191 muertos.


De esta forma, la pareja desistió de su despedida de solteros y de un show musical. En el Palacio de El Pardo, ubicado unos 15 kilómetros al norte de Madrid, el príncipe Felipe, de 36 años, pidió oficialmente en noviembre pasado la mano de Letizia, de 31.


El temor a atentados obligó a diseñar el mayor despliegue de seguridad de la historia de Madrid. El espacio aéreo sobre la ciudad fue cerrado y unos 24.000 policías estarán apostados en diferentes puntos de la ciudad.