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Destrozos en una universidad de Tacna por pugna entre rectores

Viernes 22 de enero del 2010 | 07:40

Trabajadores denuncian que uno de ellos contrató a matones. Un grupo de desconocidos ingresó a la sede estudiantil y causó desmanes.

Los matones se enfrentaron a los administrativos y ocasionaron daños. (USI)
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El campus de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann se convirtió ayer en un campo de batalla. Trabajadores de esa casa de estudios se enfrentaron con un grupo de desconocidos que trató de tomar el local universitario por la fuerza. El ataque se produjo en medio de la pelea entre dos rectores que se disputan el control del centro superior. Los desmanes dejaron puertas y ventanas rotas, así como graves destrozos en las oficinas administrativas.

Las pugnas en la Jorge Basadre empezaron dos días antes, cuando la asamblea universitaria designó a Alberto Yábar Jibaja como rector en reemplazo de Roberto Supo Hallasi, quien aún es reconocido como autoridad por la Asamblea Nacional de Rectores.

Pese a la suspensión, Supo aseguró que continuaba siendo la máxima autoridad universitaria, pues indicó que la asamblea en la que fue depuesto es inválida porque no cumplió con los requisitos legalmente establecidos. Por ello, mientras el nuevo rector encargado despachaba en la sede de la calle Alto Lima, Supo se instaló en una oficina del área administrativa.

DESORDEN. En medio de ese panorama, ayer se produjo un enfrentamiento entre el personal administrativo y personas ajenas a la universidad que se atrincheraron en la sede del comedor. El personal administrativo de la casa de estudios denunció que sujetos de malvivir ingresaron al campus, escalando los muros, y se refugiaron en las oficinas de Supo, quien los habría contratado con la finalidad de evitar un desalojo.

Ante este hecho, los administrativos, provistos de palos y fierros, iniciaron una protesta exigiendo la salida de los desconocidos. Empero, los individuos respondieron lanzando un escritorio y rompiendo vidrios, tras lo cual se desató el caos en el recinto.

Frente a tal situación, Yábar Jibaja llegó hasta el campus y llamó al orden a los trabajadores para evitar un conflicto mayor. Entre la confusión, Supo se retiró del lugar resguardado por algunos alumnos. Pero, antes de salir, negó que hubiera contratado a matones para que lo protegieran. Tras los desórdenes en la universidad, un grupo de administrativos detuvo a cinco sujetos y los puso a disposición de la Policía Nacional.