21.MAR Jueves, 2019
Lima
Última actualización 04:28 pm
Clasificados

La historia oculta detrás de los ‘pishtacos’: ¿Taparon extrañas muertes?

Jueves 03 de diciembre del 2009 | 07:01

Existe la sospecha de que sería una cortina de humo para desviar la atención del escuadrón policial de la muerte en Trujillo.

En poco más de año, supuestos escuadrones de la muerte habrían asesinado a más de 40 personas. (Luis Puell)
Compartir

¿Cortina de humo? Aunque el ministro del Interior, Octavio Salazar, dijo que la existencia de un escuadrón de la muerte en Trujillo no tiene verosimilitud y el premier Javier Velásquez señaló que se trata de una “imaginación”, lo cierto es que hay serios indicios de la muerte irregular de, por lo menos, 42 hampones entre 2007 y 2008. Con la fábula sobre la banda de ‘pishtacos’ se habría intentado desviar la atención pública de la investigación sobre el asesinato de esos delincuentes.

Mientras, en Lima, la Policía organizaba la conferencia de prensa para presentar a los traficantes de grasa humana, en Trujillo los familiares de los delincuentes muertos seguían exigiendo justicia a viva voz. Paralelamente, el Poder Judicial procesaba a 10 policías, entre ellos al coronel PNP Elidio Espinoza, ex jefe del Escuadrón de Emergencia-Este, por la “ejecución extrajudicial” de cuatro personas el 27 de octubre de 2007.

La acusación del Ministerio Público (MP) es contundente. Sostiene que el oficial habría ordenado plagiar y ejecutar a Víctor Enríquez, Carlos Mariño, Ronald Reyes y Carlos Esquivel. Si bien la Fiscalía archivó 38 denuncias similares, para los representantes del MP, los indicios continúan siendo firmes. Un aspecto crucial es que las pruebas de balística y demás pericias las elabora y entrega la misma PNP, es decir, se convierte en juez y parte.

INDICIOS. Uno de los sonados casos es el de Freddy Rodríguez, conocido como ‘Freddy Platanero’, quien, según denunciaron sus familiares, fue asesinado con un disparo en la nuca. De acuerdo con la investigación del periodista Ricardo Uceda, publicada en la revista Poder, Rodríguez tenía destrozada la médula y, por eso, “no podía sostener en una mano una pistola y, en la otra, una granada, como fue presentado el cadáver”.

El informe periodístico también cita el testimonio de Angelita Ávila, madre de Carlos Iván Mariños. Ella asegura que los policías se llevaron a su hijo, quien luego apareció muerto. Así como estas, hay otras denuncias de personas que señalan que sus familiares fueron secuestrados de sus casas y, después, los presentaron como si hubieran fallecido en medio de una balacera.

Estas denuncias volvieron a la luz pública tras el ascenso de Espinoza al grado de coronel, en junio pasado. Al respecto, dicho oficial –quien cuenta con el aval del alto mando policial– rechazó, en declaraciones a CPN Radio, que sea el líder del llamado ‘comando de la muerte’ y retó a la Fiscalía a que pruebe su denuncia.

SIN CAMBIOS A LA VISTA. Pese a todas las investigaciones fiscales y judiciales en ciernes, fuentes del Ministerio del Interior nos informaron que en Trujillo no hay cambios a la vista. Estos recién se darán, de manera “natural”, a fines de diciembre.

Perú.21 supo que en los casos en los que la Fiscalía no ha denunciado penalmente no habrá acciones de ningún tipo. Sin embargo, el alto mando policial sí habría ordenado investigar a los efectivos que están a disposición de la Fiscalía y del Poder Judicial.

Pero el principal dolor de cabeza del ministro Salazar sería el relevo del general Becerra. Fuentes bien enteradas aseguraron que dicho oficial goza del apoyo de dirigentes apristas. Ello explicaría por qué ayer, en el Congreso, algunos parlamentarios del partido de la estrella se apuraron en desmentir las versiones que daban cuenta del presunto escuadrón de la muerte.