21.OCT Miércoles, 2020
Lima
Última actualización 08:39 pm
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Defensor del lector

Toda denuncia, y sobre todo cuando se trata de corrupción, es un reto en la cobertura periodística, pero Lava Jato y Odebrecht en concreto resultan una prueba de fuego de cobertura, una tarea que requiere minuciosidad, organización, perseverancia en el rastreo de indicios y un gran trabajo de fuentes.

El miércoles 2 el diario O Globo de Brasil publicó una información según la cual Marcelo Odebrecht había confirmado que entregó aportes a la campaña presidencial de Keiko Fujimori, fondos de la Caja 2 de la empresa Odebrecht. También se mencionó a Mercedes Aráoz como otra persona que puede estar en problemas.

Cuando nos hablan de Internet o medios digitales, suele pasar que pensamos en alguien muy joven. Hace unas semanas estuvo en Lima el conocido periodista Jeff Jarvis (EE.UU.), quien a sus 63 años es considerado un gurú de Internet y redes sociales.

Que un presidente sea procesado no es común. Que estén en sus primeros días de prisión preventiva Ollanta Humala y Nadine Heredia, quienes hace menos de un año se despedían de Palacio de Gobierno, es un hecho de alto impacto.

Dos notas de Perú21 motivaron observaciones y críticas esta semana por hacer eco de estereotipos y reflejar prejuicios. Se trata de las historias que fueron publicadas con los títulos de “Marina Mora pasea orgullosa y al natural por las calles de Miraflores” y “Ex jugador de la selección peruana se muestra muy cariñoso con sus amigos (y no faltan los rumores sobre si es gay o no)”.

Indignación. Es el sentir que ha compartido Perú21 al informar sobre el incendio de gran magnitud en la zona comercial de Las Malvinas y las otras emergencias de menor escala que se produjeron antes y simultáneamente en diversos puntos de Lima.

La última semana, Perú21 ha informado ampliamente sobre dos asuntos que tienen que ver con productos alimenticios y la situación de la transparencia en la industria alimentaria y los derechos de los consumidores.

Varios lectores escriben preguntando por qué no se publican las comunicaciones que envían al diario. Muchas de estas son opiniones políticas o sobre servicios e instituciones. Otras son quejas sobre autoridades, problemas municipales o llamadas de urgencia sobre algún caso de salud, inclusive, cuyos autores esperaban ver publicadas en una sección de cartas o del lector, como se conoce tradicionalmente.

Discriminación en el banco X. Discriminación en el supermercado Y. Reemplace usted los factores X e Y por el nombre de cualquier empresa. Si lee alguno de esos títulos, es muy probable que piense que una persona ha sido objeto de una práctica discriminatoria dentro de esa entidad y por sus trabajadores.

La última semana se conoció el video de una violación cometida en una discoteca a la vista de los ahí presentes. Fue la página Perú REC en Facebook la que colgó y difundió esas imágenes sin filtro alguno. Varios medios rebotaron el hecho. Uno de ellos fue Perú21.

Podrían parecer detalles menores, pero no lo son. En el relato periodístico todo cuenta. Y los contextos e información complementaria al público también. Así sea una historia dura o una muy ligera.

Han pasado seis meses desde que asumí este encargo de la Defensoría del Lector en Perú21, con emoción, ganas de aprender día a día y cierto temor, dado que se trata de una función que vi durante muchos años en medios del extranjero y en manos de personas que yo veía muy experimentadas; veteranas, podría decir.

Comentaba la semana pasada el facilismo y generalizaciones sin sustento en que muchas personas caen para criticar a los medios y a los periodistas respecto a las coberturas que hacen, incluso sobre noticias que implican alguna muerte u otra desgracia.

Apuesto que varios se quedarán en el título de esta columna. No leerán el cuerpo de la misma y sacarán conclusiones. Unos pensarán que hablo de políticos, otros de religión. Quizás se atrevan a hacer comentarios. Así, sin leer más. Suele pasar con muchas personas que leen rápidamente titulares, pasan páginas de un diario, navegan un rato por una web o pescan un titular de un medio en una cuenta de redes sociales. También están los que tienen serios problemas de comprensión de lectura y entienden poco o al revés. Y los que a partir de un solo reporte, juzgan el conjunto de las coberturas.