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Piden a Lizárraga convocar a la prensa y sociedad civil para luchar contra corrupción

Sábado 20 de octubre del 2007 | 12:00

Transparencia califica de acierto designación de magistrada

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Transparencia califica de acierto designación de magistrada

como jefa

de la Oficina Nacional Anticorrupción.

Percy Medina, secretario general de la Asociación Civil Transparencia, saludó la designación de la magistrada Carolina Lizárraga como jefa de la Oficina Nacional Anticorrupción y consideró que su primera tarea debe ser convocar no sólo a entidades públicas, sino también a empresarios y representantes de la sociedad civil para afrontar de manera integral la lucha contra este flagelo.

"Yo creo que lo primero que tendría que hacer es coordinar con una serie de actores para comprometerlos a un esfuerzo compartido y prevenir actos de corrupción. La lucha anticorrupción es una tema integral que supone la participación de todos, de la sociedad civil y de los medios de comunicación. Por que así como hay actores que se corrompen (los funcionarios públicos); hay actores que corrompen, (que muchas veces son empresarios o particulares). Y por lo tanto la tarea tiene que ser general, para establecer una cultura distinta de lucha contra la corrupción", dijo en el programa "No Hay derecho" de Radio san Borja.

Medina Masías destacó los méritos de la Lizárraga Houghton, quien hasta hace poco se desempeñaba como titular del sexto juzgado penal especial. En ese sentido, dijo esperar que la Oficina Nacional Anticorrupción, tenga el apoyo político y económico suficiente para desarrollar una labor efectiva.

"Su designación me parece un acierto, porque su papel ha sido destacado en el Poder Judicial. Lo que habría que ver bien, es cuales son sus atribuciones, por que ya ha habido comisiones que han tenido resultados bastante modestos", aseveró.

Medina recomendó que la Oficina Nacional Anticorrupción tenga una orientación preventiva, en la ayuda de generación de cambios normativos y consensos en torno a la estructura del Estado, que puedan ser acogidos y tomados en cuentas por el Ejecutivo y el Congreso.

"Hay muchas que se podrían hacer, habría que discutir por ejemplo, la posibilidad de declarar excepciones a la norma que establece la prescripción, en casos graves de corrupción. Pero, para solucionar los problemas de fondo, lo que hay que hacer es crear elementos disuasivos para que la gente, tome el lado de la ética y la integridad", concluyó.