15.FEB Viernes, 2019
Lima
Última actualización 04:28 pm
Clasificados

Quince años después de la muerte de la URSS sigue la polémica

Jueves 07 de diciembre del 2006 | 12:00

Compartir
MOSCÚ.

El decimoquinto aniversario de la firma de los acuerdos que sellaron la defunción de la Unión Soviética y crearon la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que se recuerda mañana, ha reavivado la polémica en Rusia sobre uno de los grandes acontecimientos del siglo XX.

"La creación de la CEI era la única alternativa a la desintegración inevitable, descontrolada y catastrófica de la URSS", afirma el ex presidente ruso Borís Yeltsin en una entrevista publicada hoy por el diario gubernamental "Rossiiskaya Gazeta".

El 8 de diciembre de 1991, Yeltsin, el presidente de Ucrania, Leonid Kravchuk, y el líder del Parlamento de Bielorrusia, Stanislav Shushkévich, anunciaron en la localidad bielorrusa de Belovézhskaya Puscha la fundación de la CEI y la desaparición de la URSS como Estado y sujeto de las relaciones internacionales.

Tres lustros después, el ahora ex presidente ruso asegura que la desintegración de la URSS era absolutamente inevitable, sobre todo después de la intentona golpista de agosto de 1991 contra Mijaíl Gorbachov, que enterró, en su opinión, todos los acuerdos para renovar la Unión Soviética.

"Todas las repúblicas se declararon independientes en contadas semanas. ¿Puede usted imaginar qué ocurre cuando una enorme potencia con un poderosísimo arsenal nuclear se rompe en pedazos y no hay fuerza que pueda impedirlo?", inquirió Yeltsin a su entrevistador.

Agregó que la URSS se desintegró porque se hundió su economía, y no porque hubiese firmado una declaración con sus colegas de Ucrania y Bielorrusia.

Pero para el líder del Partido Comunista de Rusia, Guennadi Ziugánov, "el complot de Belovézhskaya Puscha" fue el "mayor de los crímenes contra los pueblos de la Unión Soviética y la estabilidad en todo el mundo".

"Para satisfacer sus desmedidas ambiciones personales y conservar sus cargos de presidente, el trío aquél hizo pedazos el país", dijo el dirigente comunista al comentar la efeméride.

El director de la fundación Política Eficaz, Gleb Pavlovski, opinó hoy que los acuerdos de Belovézhskaya Puscha deben ser vistos como "una de las mayores decisiones políticas extremistas globales de la historia".

En declaraciones a la agencia Interfax, Pavlovski señaló que esos acuerdos "quebraron el orden mundial de tal modo", que hasta el día de hoy no se sabe si la humanidad podrá evitar una "serie de grandes guerras".

"Fue un acto de violencia contra la voluntad de más de 200 millones de personas, que se convirtió en ejemplo para todos, incluidas las fuerzas extremistas" añadió.

Vladímir Yirinovski, líder del nacionalista Partido Liberal Democrático y vicepresidente de la Duma o Cámara de Diputados rusa, afirmó hoy que los acuerdos de disolución de la URSS fueron un "error" y no descartó su refundación con la participación de Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Kazajistán.

Según un sondeo realizado por el Centro Levada en vísperas del aniversario, el 61 por ciento de los rusos encuestados lamenta la desintegración de la Unión Soviética, acontecimiento que el actual presidente de Rusia, Vladímir Putin, definió como "la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX".

Esa cifra es diez puntos porcentuales inferior a la registrada en una encuesta similar realizada hace dos años.

Al mismo tiempo, desde 2004 hasta la fecha ha aumentado del 59 al 65 por ciento el número de encuestados que opina que la desmembración de la Unión Soviética era evitable.

Según el Centro de Estudios de la Opinión Pública, en caso de convocarse ahora un referéndum de reunificación en las tres repúblicas eslavas que formaban parte de la URSS, votarían "Sí" el 51 por ciento de los electores en Rusia, el 45 por ciento en Ucrania y el 36 por ciento en Bielorrusia.

Fuente: EFE