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Felipe Osterling: "Lo que quiere García es mover el cotarro"

Domingo 15 de noviembre del 2009 | 07:37

El último presidente del Senado y militante del PPC cuestiona al presidente, pero se pone más crítico aún cuando discrepa de algunas posiciones dentro de su partido.

El veterano ex senador dice que el presidente propone reformas porque le interesa reelegirse el año 2016. (Lucero Castillo)
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Por Emilio Camacho

Extraña los debates ochenteros con Manuel Ulloa, Luis Alberto Sánchez y otros veteranos de la política. Quizá sea por eso que Felipe Osterling no deja de lanzar dardo tras dardo en esta entrevista. Es la energía que guarda el viejo senador ante tanta “otorongada’.

¿El PPC le está tomando el pulso a la población o ha dejado de hacerlo?
A ver, la candidata natural de mi partido es Lourdes Flores, pero nosotros recién estamos en las tratativas de las elecciones regionales y municipales que serán en noviembre del próximo año, por allí van las cosas en el PPC.

Entiendo. Pero cuando le preguntaba por la relación del PPC y la población, lo hacía porque existen encuestas que indican bien qué reformas quieren los ciudadanos, que son las mismas reformas que su partido rechaza, como el voto voluntario.
Bueno, ya veo por dónde va. Efectivamente, los congresistas de mi partido se han opuesto al voto facultativo. Este es un tema absolutamente político. Esto no es un tema que tiene que ver con la libertad que tienen los peruanos para ir a ejercer lo más hermoso de la democracia, que es el voto. Esto último es música celestial, pero lo primero es un asunto estrictamente político. ¿Quiénes quieren el voto facultativo? Fundamentalmente los apristas, que tienen una gran cantidad de simpatizantes. ¿Y quiénes son opuestos a esto? Y le digo opuestos a rajatabla, no como mi partido, que está en un término medio. Los que se oponen son las huestes de Ollanta Humala y de la señora Fujimori. ¿Por qué? Porque sus votos provienen fundamentalmente de la sierra sur. Y votar en esos lugares es sumamente complejo. Hay personas que para ir a votar tienen que destinar seis u ocho horas hasta llegar al poblado en el que ejercen la votación. Y hacen ese tremendo esfuerzo para no pagar la multa. Yo presumo que muchas de esas personas, que no tienen ninguna mística por la señora Fujimori ni por Humala, dejarían de votar si se instala el voto facultativo. Entonces, acá hay un cálculo político. El señor Alan García está apuntando evidentemente al 2016; quiere ser el primer presidente en ser electo por tercera vez.

Pero esa visión es muy parcial. ¿O usted cree que la gente que se pronuncia a favor del voto facultativo en las encuestas es aprista?
Yo no le digo que sean apristas, podrían ser simpatizantes. Pero la verdad es que a mucha gente le da pereza votar. Tiene que ir dos días domingos a votar (primera y segunda vuelta), que para ellos son dos días perdidos. Son gente que no quiere ser obligada a votar. A los seres humanos no nos gusta que nos obliguen a nada. Por eso están por el voto facultativo.

Bueno, pero con ese razonamiento se cae su primera hipótesis. El respaldo al voto facultativo deja de ser un planteamiento político, como usted dice, para convertirse en la opción individual de cada elector.
Cuidado. Yo no le digo que sea un planteamiento político que la población se hace a través de una encuesta, no. Este es un planteamiento que hace García. Y yo le pregunto. ¿A qué obedece el afán de García por recolectar firmas para aprobar el voto facultativo? Él ha enviado a su ministro de Justicia al Jurado Nacional de Elecciones con 52 mil firmas. Pero ese es un chiste cruel. Todo lo que se logra con esto es que se presente un proyecto al Congreso, nada más. Entonces, me pregunto por qué no se presentó el proyecto directamente desde el Ejecutivo, o por qué no lo hizo un congresista del Apra.

¿Y cuál es su teoría?
La explicación que tengo es que García ha inflado un globo con esto, al igual que hace con otros temas. Con las firmas que ha presentado solo puede presentar un proyecto, porque para que pase la reforma se necesita el voto aprobatorio de las dos terceras partes del Congreso, en primera y segunda votación. Entonces, lo único que quiere García, con sus firmas, es mover el cotarro, alborotar a la población, subir su 28% o 30% de popularidad.

¿Y desde cuándo se ha convertido en el principal crítico del voto facultativo? ¿O ya olvidó que ha declarado más de una vez a favor de esta reforma?
No, no, no. Discúlpeme, yo sí estaría de acuerdo con que haya voto facultativo, y lo haría por razones políticas. Creo que el voto facultativo podría ayudar políticamente al PPC, porque el elector o simpatizante de mi partido no requiere ir obligado a votar. Por eso no entiendo la posición de los parlamentarios de mi partido. Le repito, yo sí quiero el voto voluntario, pero no por un hermoso discurso sobre la libertad de votar, sino por razones políticas.

¿Y qué pasa con sus congresistas entonces? Quizá piensan, ingenuamente, que podrán captar algo del voto aluvional que tienen Fujimori y Humala en provincias.
Bueno, si alguien piensa que el PPC va a tener un voto aluvional está absolutamente equivocado. Ni siquiera habrá una leve garúa.

Que usted diga eso es terrible para las aspiraciones de Lourdes Flores.
No tiene por qué ser terrible. Nosotros no tenemos ni aluviones, ni lluvias, ni garúas. La votación del PPC es una votación muy consistente…

Básicamente limeña…
Tradicionalmente limeña, de un 10% o 12%, que es lo que obtuvo Luis Bedoya Reyes, y que luego Lourdes remontó a 22%. Como le digo, nuestra votación es de 10%, y eso lo confirma la última encuesta de la Universidad de Lima.

¿Qué piensa de la renovación del Congreso a la mitad del período presidencial?
Esto también lo ha planteado el señor García y lo ha hecho sin explicar nada. Cómo se hace esto. ¿Con un sorteo de cara o sello para saber quién se va a su casa después de dos años y medio? Yo le preguntó al presidente García con qué criterio se renovaría el 50% del Congreso a la mitad de un período. Él no ha dicho cómo y eso es poco serio. Ahora, yo no defiendo a este Congreso. Obviamente, la población está de acuerdo con esto porque ya está cansada de los congresistas. La gente dice “en buena hora”, y aplaude lo que dice García, pero nadie repara en que este proceso, a mitad del período, podría generar inestabilidad. Lo que yo pienso es que este también es otro de los globos de García, pero que él ya no va a volver sobre el tema. Él deja el debate para otros y se olvida del asunto.

Usted dice que Lourdes Flores recoge la votación histórica del PPC en las encuestas, pero otros piensan que antes de entrar en campaña necesitará terapia de reanimación…
¿Eso dicen? Pues es injusto. Lourdes es una mujer excepcionalmente inteligente y preparada. Es joven, recién ha cumplido los 50. Además, que en el 2006 consiguió el voto de 3 millones de personas, y eso no es poco.

La pregunta, entonces, es si Lourdes Flores quiere ser presidenta.
Pues eso no lo sé.

¿Pone en duda que quiera ser presidenta?
Digo que no lo sé. No tengo cómo. Lo que puedo decir es que para ser presidente hay que tener muchas ganas. Alguna vez me lo propusieron, pero yo dije que no gracias.

Un poco sobrada la respuesta.
Qué va, hombre. Mire nomás a García. Él ha estado supervisando los lotes de gas en la selva, ha vuelto a Lima y de inmediato ha viajado al Asia. Va a estar en Japón, Corea y Singapur, y sigue en ese trajín. Es muy duro eso. Hay que tener ganas. Definitivamente.

No sabe si Lourdes Flores quiere ser presidenta, pero ella ya ha dado muestras de no haber mejorado el criterio con el que elige a su entorno. El caso de César Cataño, por ejemplo, parece haber reducido la confianza que le tenía la población.
Pues sí. Yo ya se lo he dicho personalmente. Este tema le ha hecho mucho daño. Pero es responsabilidad de cada abogado escoger a sus clientes.

¿Qué hacemos con el Congreso?
Bueno, desde luego que se ha dado una involución en el Congreso. Y esto ocurre porque se acabó con la bicameralidad y se impuso el voto preferencial. Esto último ha traído a la política a una serie de caciques, de delincuentes que han terminado por hundir al Congreso y a los partidos. Recuerde al Fredemo, el daño que el voto preferencial le hizo a la candidatura de Vargas Llosa. Claro, hay otros que dicen que si se elimina el voto preferencial, la elección de candidatos quedaría en manos de los partidos. Pues yo digo, enhorabuena, que así sea. Los partidos, mi partido, pondría gente preparada.

Olvida que después del Congreso, los partidos son los organismos más cuestionados por la población.
Lo sé. ¿Y sabe por qué ocurre eso? Porque Fujimori le dio todos los días a los partidos. No exagero, todos los días. Él destrozó la democracia, pero también arrasó con los partidos y nos dejó esto que ahora vemos.

¿Dice que Fujimori es responsable por el Congreso que tenemos ahora?
A mí no me queda la menor duda. Todas estas barbaridades obedecen a las decisiones de Fujimori. Él es un autócrata que disolvió el Congreso hace 20 años, y a partir de allí todo ha venido a menos. Ahora hay delincuentes en el Congreso, elegidos con el voto preferencial. Le repito, este desastre empezó en abril del 92. Ahora la gente dice que es fujimorista, prefiere un autócrata que se levantó al Perú, y afirma que votará por su hija que no sabe de la misa a la media.

Ya veo por quién votaría en una segunda vuelta entre Luis Castañeda y Keiko Fujimori.
Obviamente por Lucho Castañeda. Yo soy Felipe Osterling, señor. Yo nunca votaría por Keiko Fujimori. Los diarios de hace 20 años le dirán por qué.