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Parque automotor chatarra circula por las calles de Lima

Sábado 10 de octubre del 2009 | 07:42

Unas 400 mil unidades no pasarían por las revisiones técnicas en la capital. La próxima semana, el Gobierno definiría la aplicación del ‘bono de chatarreo’.

Atentado ambiental. Vehículos viejos no sólo dan mal servicio, sino que aumentan la contaminación en Lima. (Yael Rojas)
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Por Luis García Rojas

Una combi de las que abundan en Lima, esas ‘ampliadas’ hacia arriba para llevar personas de pie, con puerta de pasajeros y timón cambiado, y con unos 15 asientos en vez de sus originales nueve, no circularía en otro país más de dos cuadras sin ser detenida por la Policía. Pero en Perú dan servicio urbano hace más de 15 años. Y ahora lo siguen haciendo pese a las revisiones técnicas.

El ingeniero Iván Arévalo, del Servicio de Inspección Técnica Vehicular del Senati, manifestó que si se cumpliera lo establecido en las normas vigentes de transporte, ninguna de esas unidades adaptadas aprobaría las evaluaciones técnicas. Pero, en Lima, está demostrado que todo es posible.

Hace varios años que se anuncian medidas para renovar el parque automotor, pero las más importantes, como el freno a la importación de autos usados –y de timón a la derecha– o la entrega del denominado bono de chatarreo, se siguen postergando. Las consecuencias, por supuesto, son más que evidentes: informalidad generalizada del transporte y contaminación ambiental galopante.

La mayoría de vehículos de transporte de pasajeros supera los 15 años de antigüedad, y el promedio de ‘vejez’ del parque automotor peruano –que ya sobrepasa la cantidad de 1’600,00 unidades– bordea los 18 años.

En teoría, según la ley, los vehículos fabricados antes de 1983, entre los cuales hay algunos que aún transportan pasajeros, deberán dejar de circular en 2010. ¿Se cumplirá esta disposición?

REVISIONES A MEDIAS. A pesar de que las revisiones técnicas han empezado en Lima y en otras regiones, muchas unidades siguen circulando sin ser revisadas porque saben que no pasarán la prueba. Según cálculos de Lidercon, que opera tres plantas en Lima, al finalizar el año se habrán quedado sin pasar por la inspección técnica unos 400 mil vehículos del millón que circula por Lima.

En la capital, 10 mil 600 unidades ya dejaron de circular por haber desaprobado la revisión. Sin embargo, Raúl Barrios –vicepresidente de Lidercon– considera mínima esa cantidad. En Lima aún hay vehículos en servicio con más de 25 años de antigüedad.

Rudy García, gerente comercial de Farenet, compañía con dos plantas de revisiones en el Callao, aseguró que algunas de las 2 mil 500 unidades tipo custer o combi desaprobadas circulaban con los llamados vidrios crudos, es decir, los de ventana de casa, que pueden romperse con un bache y causar, fácilmente, cortes en el cuerpo.

CHATARREO PARA 2010. A todo esto se suma la incertidumbre en la que se encuentra la entrega del ‘bono de chatarreo’, que sacaría de circulación a unos 20 mil vehículos inservibles mediante la entrega de un bono de 2 mil 500 dólares a sus propietarios. Con este dinero, ellos adquirirían autos nuevos a gas natural. En su primera fase, solo comprendería a autos particulares.

Según el ministro de Transportes, Enrique Cornejo, la próxima semana se tratará este tema con los otros sectores comprometidos para definir el inicio del programa.

¿SEGUIRÁ PRÓRROGA? La entrega del ‘bono de chatarreo’ no servirá de nada si no se frena definitivamente la importación de autos usados, que será permitida hasta diciembre de 2010. No obstante, diversos especialistas consultados mostraron sus reticencias respecto de dicho límite, pues a fines del próximo año nos enfrentaremos a una coyuntura preelectoral y es posible que la prórroga se amplíe un tiempo más.

La entrada de unidades de segunda mano fue el origen del problema en 1991. Juan Tapia Grillo, director del Centro de Investigación y Asesoría del Transporte Terrestre (Cidatt), opinó que esto no solo ha permitido que cada vez haya más taxis-colectivo que compiten con el servicio de transporte masivo, sino que circulen por el país vehículos que han sido declarados obsoletos en sus naciones de origen.

Rafael Fernandini, subgerente de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), refirió que este tema debería interesar a todos porque, en un 85%, las unidades tipo combi o custer que se destinan al transporte público han sido importadas como usadas y “acondicionadas’ en el país. Y el porcentaje es similar en los station wagon que terminan de taxis.

Quizá cuando se deje de importar chatarra empiece el cambio, pero esa sola restricción no será suficiente. El cambio de actitud debe ser en todos los niveles, desde las autoridades, quienes deben poner las reglas claras, hasta los transportistas y su informalidad. Porque, aunque suene a cumbia, no siempre al fondo hay sitio.