09.DIC Domingo, 2018
Lima
Última actualización 03:07 pm
Clasificados

El tratamiento de la basura en Lima es muy deficiente

Lunes 31 de agosto del 2009 | 07:38

La Defensoría del Pueblo advierte que municipios no cuentan con sistema de reciclaje. Cada habitante genera casi un kilo de basura diariamente en la capital.

La preocupante situación debe ser atendida con ayuda de la población. (Piko Tamashiro)
Compartir

Por Catia Gutiérrez

¿Sabe usted adónde van los residuos que cada día salen de su casa? ¿Conoce cuáles son los productos que debe consumir para evitar la acumulación masiva de basura? Quizá no deje de preguntarse por qué hay tantos desperdicios en la calle, por qué hay avenidas que despiden hedor, y por qué las moscas abundan tanto cerca de los centros de abastos.

Según el último informe de la Defensoría del Pueblo, denominado “Pongamos la Basura en su Lugar. Propuestas para la gestión de residuos sólidos municipales’, uno de los principales problemas de los municipios distritales limeños es la incapacidad para realizar un buen procesamiento de los desechos.

Katia Negreiros, comisionada adjunta de Medio Ambiente y Servicios Públicos de la Defensoría, explica que las alcaldías no tienen un plan integral para clasificar los desechos tóxicos de los orgánicos e inorgánicos.

Y es que en muchas zonas de Lima no se hace un recojo adecuado de la basura. En algunos distritos se puede notar cerros de desperdicios acumulados por varios días y, algunas veces, durante semanas. Las consecuencias pueden ser fatales: infecciones gastrointestinales, enfermedades epidérmicas y males respiratorios.

PREOCUPANTE. Según explica Libio Villar, de la ONG Promoción para el Desarrollo Sostenible IPES, solo en Lima se producen más de ocho toneladas de residuos sólidos por día. Esta cantidad – refiere– es similar solo a la de Río de Janeiro y México D.F.

No obstante, a diferencia de los países de la región –donde los montos de basura están distribuidos casi equitativamente en todo el país– Lima concentra la tercera parte de la basura que se recolecta en el Perú, que es 24 toneladas por día.

El ránking de jurisdicciones hediondas está encabezado por el Cercado de Lima, seguido de San Juan de Lurigancho, Comas, entre otros. “Un ciudadano que vive en la capital produce 750 gramos de basura por día. Es decir, casi un kilo de desechos por persona”, precisó Villar.

¿HACIA ADÓNDE VA? Magaly Guevara, directora ejecutiva de Saneamiento Básico de Digesa del Ministerio de Salud, maneja datos aun más preocupantes. Informó que en la capital existen solo 5 rellenos sanitarios para depositar toda la basura producida. Detalló que el 92% de los desperdicios que se recoge en las calles termina en estos depósitos ubicados en Ancón, Puente Piedra, Callao, Lurín y Campoy.

El resto de desperdicios (8%) tiene como destino final rellenos clandestinos que podrían causar serios daños en la salud de los pobladores vecinos.

EN SUS MANOS. Si bien es cierto que la responsabilidad de tener un adecuado procesamiento de los desperdicios depende de las autoridades, también los ciudadanos deben apoyar. Se recomienda no consumir productos que tienen muchos envases, evitar comprar productos descartables y utilizar al máximo los papeles. Cuidar el medio ambiente no debe ser un cliché. Está en sus manos hacerlo realidad.

BUENOS EJEMPLOS
La Municipalidad de San Borja instaló modernos contenedores subterráneos para depositar los desperdicios de esta comuna .

Este sistema, de tecnología italiana, también cuenta con un camión compactador, que tiene un brazo hidráulico, el cual permite vaciar los contenedores sin trasladarlos a un lugar especial.

Más de 20 mil residentes de las urbanizaciones Torres de Limatambo y Torres de San Borja depositarán ahí su basura y no tendrán que esperar a que un camión municipal la recoja.

BOLSAS BIODEGRADABLES

  • Todas las tiendas del grupo Wong entregan las compras de sus clientes en bolsas biodegradables.

  • Estas cuentan con un aditivo especial que permite que, en un año, se efectúe un proceso de degradación del material. La transformación permite que los microorganismos (hongos o bacterias) se conviertan en agua, sales minerales y dióxido de carbono.