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Boca-River, con la pasión y la emoción del superclásico argentino

Sábado 14 de abril del 2007 | 12:00

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Boca Juniors y River Plate, los dos clubes más populares del fútbol argentino, se enfrentarán la tarde del domingo en otra edición del superclásico con carga de pasión y emociones y la promesa de protagonizar otro capítulo histórico en el mítico estadio La Bombonera.

Para este encuentro, el más destacado de la décima fecha del Torneo Clausura-2007, Boca llega como favorito merced a la confianza recuperada tras su victoria del domingo pasado frente a Vélez Sarsfield (1-3), que le permitió alcanzar a San Lorenzo en la cima del certamen.

Pese a que el equipo de Miguel Angel Russo no ha terminado de consolidarse en su funcionamiento, el buen momento de figuras como el delantero Rodrigo Palacio y los mediocampistas Ever Banega y Juan Román Riquelme colabora para que Boca tenga más claro el panorama que su eterno rival.

"Desde que estoy en Boca siempre hay urgencias. Este es un clásico y tiene todos los condimentos especiales. Sé que esto se vive distinto a otros encuentros, pero apostamos al trabajo y confiamos en nuestras fuerzas", señaló Russo, quien vivirá su primer superclásico como entrenador de Boca.

Muy distinta es la actualidad de River que está envuelto en una crisis desatada tras la temprana eliminación de la Copa Libertadores de América, su gran objetivo de la temporada y para la que se habían gastado más de 16 millones de dólares en refuerzos, pero que culminó en una decepción mayúscula.

River llega al cruce con su archienemigo con ansias de quitarse la frustración de encima y, de paso, volver a la lucha por el título del torneo local.

Pero también carga con la exigencia de los fanáticos que no están dispuestos a tolerar otra derrota demoledora como la que los millonarios sufrieron el 5 de abril ante el venezolano Caracas FC (3-1) en el torneo continental.

Pese al mal momento, el presidente de River, José María Aguilar, respaldó al DT Daniel Passarella, quien de su lado se mostró confiado de que una victoria en La Bombonera sea el golpe de timón necesario para cambiar el rumbo y alejar la tormenta.

"Este partido es lo mejor que nos podía pasar, porque un triunfo nos daría un envión importante y nos meteríamos de lleno en la lucha por el campeonato. Estamos convencidos de que lo mejor está por venir", dijo el Káiser Passarella.

River suma 16 puntos y podría ponerse a tres unidades de Boca en caso de derrotarlo, además de tener un encuentro pendiente frente a Colón de Santa Fe.

El superclásico argentino, considerado como uno de los mayores espectáculos deportivos de todo el mundo, se disputará en una cancha repleta.

Se espera además a unos 800 periodistas extranjeros y 500 turistas para disfrutar de una fiesta que promete más que los 90 minutos de juego, por el colorido, el ambiente de fiesta y el dramatismo que rodean al duelo.

Boca vestirá casi todo su estadio de azul y amarillo a pesar de no haber vendido localidades, pues le basta con sus miles de abonados y socios para llenar su bastión.

River apenas podrá contar con el apoyo de los 2.865 simpatizantes que pudieron conseguir su boleto.

Sin misterios a la vista, ambos entrenadores confirmaron las formaciones.

El local formará con: Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Daniel Díaz, Claudio Morel Rodríguez, Clemente Rodríguez; Pablo Ledesma, Ever Banega, Neri Cardozo; Juan Román Riquelme; Rodrigo Palacio y Martín Palermo.

Passarella dispuso una formación con Juan Pablo Carrizo; Paulo Ferrari, Cristian Nasuti, Eduardo Tuzzio, Federico Domínguez; Augusto Fernández, Leonardo Ponzio, Oscar Ahumada, Fernando Belluschi; Mauro Rosales y Marco Ruben.

Dos grandes ídolos de ambos clubes pasan por momentos disímiles, ya que el Mellizo Guillermo Barros Schelotto estará en el banco de suplentes de Boca antes de emigrar al Columbus Crew (Estados Unidos), mientras que el Burrito Ariel Ortega fue desafectado por una recaída en su problema de alcoholismo.

Pero el gran ausente será el astro Diego Maradona, quien había anunciado con bombos y platillos su presencia en su palco privado en La Bombonera "aunque sea con suero y en una ambulancia", pero su endeble salud lo obligará a ver el clásico hospitalizado y por televisión.

El que se jugará el domingo desde las 16H15 locales (19H15 GMT) será el superclásico 180 de la historia, con un balance favorable a Boca de 65 triunfos contra 60 de River y 54 empates.

Fuente: AFP