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Ecuador vota hoy en referendo la aprobación de su nueva Constitución

Domingo 28 de septiembre del 2008 | 07:08

Pese a que el texto que se votará presenta avances sociales significativos, los detractores de la misma la tachan de ser presidencialista. Los sondeos dan clara ventaja al ‘sí’.

Los sondeos en Ecuador le dan clara ventaja al 'sí' en este referendo. (AFP)
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AFP. Unos 9,7 millones de ecuatorianos están convocados a votar este domingo un referendo constitucional que refuerza el poder y habilita la reelección del presidente Rafael Correa, quien por cuarta vez en dos años enfrenta las urnas con amplias posibilidades de triunfo.

La consulta, que se realizará entre las 07H00 y 17H00 locales (12H00 y 22H00 GMT), cobra particular atención en Guayaquil (sudoeste), la ciudad más próspera y poblada del país donde Correa enfrenta un posible rechazo al proyecto oficialista de Constitución de 444 artículos.

Correa teme que esa urbe se convierta en un “foco rebelde y separatista” como el que desafía a su aliado boliviano, Evo Morales, en Santa Cruz, y por eso pidió a la OEA que legitime su eventual triunfo en esa ciudad.

“Hay que estar con mucho cuidado con este argumento de siempre de los perdedores para deslegitimar la victoria, para seguir tratando de desestabilizar” a pretexto de “un fraude”, dijo Correa a los observadores del organismo.

De recibir la mitad más uno de los votos válidos, la iniciativa se convertiría en la vigésima Constitución de Ecuador, un país con riqueza petrolera donde en la última década cayeron tres presidentes por revueltas populares.

Las encuestas divulgadas el sábado auguran que la iniciativa será aceptada con más del 60% de los votos (Cedatos midió un 61,20% de apoyo y Market un 60,11%), aunque el gobierno espera una aprobación que ronde un 70%.
La indecisión está en 21%, de acuerdo con Cedatos.

Un triunfo del “Sí” también dará pasó a un régimen de transición en que la Asamblea Constituyente, de mayoría oficialista, se reinstalará para reorganizar las funciones del Estado antes de las elecciones generales anticipadas de febrero.

La Carta Política incluye reformas políticas y económicas con respecto al marco actual que habilitan la reelección presidencial inmediata, con lo que Correa podría quedarse en el poder hasta 2017 y apuntalar el llamado socialismo del siglo XXI.

El gobernante de 45 años, quien se define como un cristiano de izquierda, alienta la corriente que también promueve en Venezuela su aliado Hugo Chávez pero con marcadas diferencias sobre todo en política económica.

Asimismo, el texto cambia el modelo de libre mercado por uno social y solidario (que faculta al gobierno a planificar y regular la economía) y prohíbe la instalación de bases militares extranjeras.

También incorpora el voto opcional para militares y condiciona al anticipo de elecciones la destitución del Congreso o del jefe de Estado, fórmula que es presentada por el Ejecutivo para restaurar la estabilidad política.

La oposición encabezada por el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, cree que el proyecto concentra el poder en Correa, recorta las autonomías municipales, amenaza la propiedad privada y la dolarización de la economía.

El jefe municipal ha advertido que profundizará el modelo autonómico si los guayaquileños rechazan la propuesta, y ha acusado a Correa de querer importar el modelo que ya fracasó en Venezuela.

Aun cuando no menciona explícitamente el aborto o el matrimonio entre homosexuales, los obispos también se oponen a la propuesta por considerar que deja abierta la puerta a esas prácticas y constriñe la libertad religiosa.

Algunos adversarios del gobierno han expresado sus temores por una alteración de los resultados, aunque la misión electoral de la OEA ha asegurado que “no tiene indicios de que haya un fraude en marcha”, según su representante Enrique Correa.

El organismo desplegará observadores al igual que la Unión Europea (UE) y el Centro Carter, en un proceso que será vigilado por 60.000 militares y policías.