14.DIC Viernes, 2018
Lima
Última actualización 03:07 pm
Clasificados

Las bondades terapéuticas de las abejas

Jueves 25 de agosto del 2011 | 03:29

Conoce los beneficios de la apiterapia, milenario método tradicional para tratar diversas enfermedades. No reviste mayor peligro para la salud.

Los aguijones de las abejas pueden aliviar la salud. (USI)
Compartir

“La apiterapia está enmarcada dentro de la medicina alternativa, algo que tiene mucha demanda actualmente”, precisa Rosa Luz Jungbluth, promotora del Centro de Medicina Alternativa Abejas Curativas.

Si bien esta terapia ya se usaba hace varios siglos, estudios científicos recientes han avalado que funciona y no reviste mayor peligro para la salud humana.

DIRECTO DE LA COLMENA. La apiterapia está compuesta por diversos elementos. Para empezar, mencionemos los productos que provienen de la colmena: miel, polen, jalea real y propóleo. El otro método consiste en la aplicación de la apitoxina, más conocida como el veneno de las abejas.

Para muchos puede sonar extraño, invasivo o hasta peligroso el hecho de inocularse esta sustancia directamente de una abeja, pero lo cierto es que, hoy en día, el método es mucho más amigable de lo que parece. “Se trabaja solo con los aguijones y no con las abejas vivas, lo cual no causa dolor a los pacientes”, comenta Jungbluth.

MÉTODO NO CONVENCIONAL. ¿Por qué pincharse con estos aguijones? Según la especialista, este tratamiento es de gran ayuda en enfermedades crónicas como artritis, artrosis, tendinitis, várices, trombosis, depresión, entre otras.

Los componentes medicinales de la apitoxina estimulan el sistema inmunológico, fomentan la producción de las hormonas del bienestar, reducen el dolor, activan la circulación sanguínea, desinflaman las articulaciones, en fin. “Tiene propiedades bioestimulantes. Es decir, hace que el cuerpo se sane a sí mismo”, dice Jungbluth.

El tratamiento se inicia con una evaluación previa que consiste en determinar el tipo de dolencia y las posibles reacciones alérgicas. Luego, se empieza a administrar dosis de manera progresiva, de modo que el cuerpo se adapte. Cada caso es tratado de manera personalizada, por lo que la frecuencia y el tiempo son variables. ¿Te animas a intentarlo?